domingo, 5 de julio de 2015

EL KARATE EN LA TERCERA EDAD por Manuel Ruiz Valero





EL  KARATE EN LA TERCERA EDAD




Barcelona 2014

Manuel Ruiz Valero
5º Dan de Karate-do

*INTRODUCCIÓN*


Tanto el cuerpo físico como la mente, se deben ejercitar, pues debido a ello, tendremos una condición física sana y una mente despierta y activa.

El Karate en sus inicios era un arte marcial, actualmente está considerado como deporte, aunque en nosotros está en conservar la tradición. Pues se nos dice que tenemos que ser competitivos y eso está bien en la etapa de la juventud, pero los que llevamos muchos años de practica en pocos años estaremos en edad de jubilación. ¿Qué hacemos entonces si la sociedad nos reclama competitividad? Pues tenemos que cambiar pues en nuestras edades de 55 a 65 años, nuestras capacidades están mermadas, nosotros avanzamos en edad, pero la sociedad también pues cada vez habrá más gente jubilada. Si lo que queremos es seguir estando activos, tenemos que adaptarnos para hacer Karate incluso ya jubilados, de esta manera conseguiremos esa calidad de vida, como también conseguiremos que el Karate perdure en el tiempo.     

El Karate durante años se ha considerado una actividad peligrosa, nada más lejos de la realidad, mi experiencia propia de 36 años de practica,  me han demostrado que a pesar de los años transcurridos sigo practicando con regularidad y físicamente me encuentro en forma, no cabe duda de que pierdes un poco, la elasticidad, la velocidad, la resistencia, pero estoy convencido de que estaría mucho peor sin la práctica del Karate.

El Karate se ha enfocado más a la edad infantil y juvenil, cuando en realidad en la edad adulta es cuando más necesitas de sus beneficios y esto lo tenemos que cambiar, pues no cabe duda que cada vez hay más gente adulta, que vivimos más años y tenemos que conseguir que el envejecimiento sea lo más tardío posible y con el Karate lo conseguimos.

El Karate busca la perfección del carácter, así conseguimos paz interior, pues vivimos en una sociedad muy estresante, cuando entras en el Dojo (sala) desconectas del exterior y concentras tu mente en la practica de los ejercicios, del Kihon (técnicas), de los Katas (formas), del Kumite (combate) y acabas la clase  consiguiendo esa armonía y esa paz interior, estas relajado y con ganas de hacer muchas cosas, estás satisfecho y contento, consiguiendo transmitir esas sensaciones a los que te rodean. 





LA TERCERA EDAD


La tercera edad, comienza a partir de los 60 años aproximadamente, edad que entras en la jubilación, pues ya has recorrido un largo camino laboral, en mi caso de 44 años, muy satisfecho de haber contribuido con mi esfuerzo al mantenimiento del bienestar social, en estos momentos ya no somos productivos, pero nos hemos ganado este estado de jubilación y que hacemos a partir de ahora, que mejor que aprovechar el tiempo libre que practicando una de tus aficiones que en este caso es el Karate.

Cuando vas al médico siempre te aconseja que realices algún deporte, sobretodo natación, si le dices pues yo hago Karate, se hecha las manos a la cabeza, te dice con la edad que tienes tendrías que dejarlo, pues no es recomendable, tendrías que hacer un deporte más suave y tranquilo, está claro que les asusta por desconocimiento, menos mal que a nivel Federativo empiezan a estudiar con pruebas científicas y con personas de la tercera edad, lo beneficioso que puede ser la practica del Karate, no cabe duda que es un reto a futuro dar a conocer los resultados de las pruebas realizadas para así poco a poco conozcan nuestra disciplina. 


La población adulta es considerablemente sedentaria, aunque cada día hay más información aún falta mucho para conseguir que realicen alguna práctica deportiva entre ellas el Karate, pues existen muchas enfermedades entre ellas las cardíacas, la obesidad, la hipertensión arterial, diabetes, etc…
Estas patologías, sumadas al stress, convierten a nuestra población en un grupo de alto riesgo.

















*OBJETIVOS*

CONCEPTOS FISIOLOGICOS

En la tercera edad, llegamos al envejecimiento, con la consiguiente disminución  de las células metabólicamente activas del organismo, esta reducción en el plano fisiológico nos lleva a una carencia de las funciones del organismo, hay varias causas de este envejecimiento y son:

Genéticas: No se puede hacer nada.
Actitud Personal: Puedes influir.
Entorno: Puedes influir.

Podemos retrasar el envejecimiento, mejorando las condiciones de vida y son: menos stress, actividad física regular y una buena dieta, también es importante la parte intelectual que detallaremos más adelante y como no conservar las relaciones personales.   

El Karate presenta beneficios que para muchos adultos son desconocidos, los cuales ayudan y potencian la salud tanto física como mental de quienes lo practican. Vamos a detallar primero los fisiológicos que corresponden directamente al organismo y son los siguientes:

1º/ Mejoras en el sistema Cardíaco, aumenta la capacidad cardiovascular, el torrente sanguíneo irriga con normalidad, con el paso de los años la flexibilidad natural que poseen los vasos sanguíneos disminuye el caudal arterial, lo que dificulta el paso del riego sanguíneo.

El ejercicio físico moderado y la practica deportiva puede retrasar de 10 a 15 años, el deterioro. Por eso conseguimos tener un corazón más potente que es capaz de bombear mayores volúmenes de sangre en cada latido, asimismo disminuye la presión arterial en el esfuerzo, incluso en reposo, por eso el entrenamiento regular influye en la presión arterial. 

La frecuencia cardiaca máxima de una persona varía según la edad, pues disminuye progresivamente. La formula a aplicar sería 220 – la edad = velocidad máxima.

Tenemos que tener cuidado con los cambios de posición pues provocan un aumento de la tensión,  sobretodo  cuando estamos haciendo abdominales tumbados y nos incorporamos súbitamente o en los movimientos de los Katas (formas), que tengamos que agacharnos y levantarnos rápidamente.


2º/ Mejoras en el sistema Muscular, la fuerza es una capacidad que se mantiene bastante bien hasta los 45/50 años aproximadamente, pero a partir de entonces se produce una perdida progresiva como consecuencia principalmente de la atrofia de las fibras musculares de contracción rápida (son aquellas que se activan únicamente cuando realizamos una fuerza máxima). Dado que en la vida diaria estas situaciones no son habituales, estas fibras se van atrofiando hasta quedar inutilizadas. Cuanto menor es la actividad física, mayor es la atrofia muscular, pudiendo llegar a una movilidad reducida. La práctica deportiva reduce de manera considerable la perdida de fuerza observada en personas adultas. Por estas razones nunca es tarde para empezar a practicar, pues está demostrado que se logran grandes mejoras en su calidad de vida. En el Karate si se es constante  en la práctica se desarrolla la fuerza con ejercicios apropiados en cada edad.

3º/ Mejoras en el sistema Óseo,  el paso de los años conlleva en mayor o menor medida una perdida de mineralización ósea, este fenómeno se le conoce como osteoporosis, hace que los huesos se vuelvan más porosos y frágiles, aumentando así el riesgo de fractura. Desde los 30/40 años, los procesos de desmineralización ocurren a un ritmo muy rápido, lo cual da lugar a perdida de masa ósea, que en las mujeres se acentúa a partir de la menopausia, al mismo tiempo las vértebras se aplastan. Una dieta rica en calcio y la practica regular de ejercicio físico, especialmente el Karate, reduce la perdida de mineralización ósea, potenciando la firmeza de los huesos y articulaciones, estas mejoras las vemos reflejadas en el trabajo de, los Katas (formas), demostrando posturas erguidas, con técnicas fuertes y potentes, que en personas de nuestra misma edad son imposibles de realizar.

4º/ Mejoras en el sistema Nervioso, el envejecimiento se acompaña en una reducción en la capacidad de procesar información,  lo que se traduce en una lentitud en los reflejos y en una perdida de memoria, asimismo con el tiempo vemos reducida la capacidad de activar la musculatura. El ejercicio físico y en especial el Karate con su practica puede reducir considerablemente la perdida  de la capacidad del sistema nervioso, incluso se ha demostrado su efectividad en cuanto a la recuperación de la coordinación y de la fuerza, todo ello con una practica constante y bien dirigida.
Es necesario entrenar la memoria, con técnicas encadenadas, asimismo la coordinación, puño-pierna, defensa-ataque, los propios del Karate en general. Las neuronas tienen la capacidad de aprender, mediante el trabajo propio del Karate, en el que se requiere un aprendizaje teórico-técnico y teórico-físico.  

Si observamos todos los sistemas detallados, nos damos cuenta que cumplen todos los parámetros de riesgo en la tercera edad, lo que nos lleva a la conclusión de lo efectivo que es practicar Karate en beneficio de nuestra calidad de vida.


CONCEPTOS PSICOLOGICOS

La persona de edad avanzada tiene menos memoria, menos atención, menos capacidad para aprender las técnicas, también es cierto que en el plano sensorial, se produce disminuciones en la vista, oído.

En cuanto a la memoria, parece que se tiene carencias en cuanto a la memorización inmediata o reciente, cuando uno es joven retiene sin hacer esfuerzo, una persona de edad retiene igualmente pero requiere un gran esfuerzo, datos a tener en cuenta.
 
Seguidamente detallaremos los factores Psicológicos y sociales que nos podemos encontrar:

1º/ Autocontrol y autodisciplina, la búsqueda de la perfección del carácter, la estimulación de valores como la rectitud, el esfuerzo, la constancia y el respeto hacia los demás,  estos valores nos llevan a una mejora considerable de nuestra salud mental.
2º/ Paz Interior,  y tranquilidad espiritual, tanto dentro como fuera del lugar de entrenamiento, lo que otorga a los practicantes de Karate un  estado constante de paz y armonía, lo que nos permite desenvolvernos en la vida diaria.

3º/ Aumento de la autoestima y seguridad en uno mismo, la constante practica, el enfrentarte a diferentes retos, superarlos e ir a metas más altas, siempre alcanzables, produce en uno mismo una satisfacción propia, reafirmando capacidades en algunas ocasiones desconocidas.

4º/ Canalización de la agresividad,  la liberación controlada de la energía de forma constante dentro de la practica en los combates, nos lleva a estados estables.

5º/ Aumento de la capacidad de concentración, dentro de la practica es necesario una concentración constante, lo cual beneficia tanto dentro del gimnasio como fuera. Debido a ello somos capaces de ser más efectivos en situaciones que se nos pueda presentar en la vida diaria, las conexiones neuronales nos proporcionan respuestas de mayor rapidez y eficiencia a pesar de encontrarnos en situaciones estresantes o dificultosas.

Un apartado aparte lo podríamos dedicar a la Nutrición y el Karate, pero comentaremos someramente. La influencia de la alimentación en el estado de salud de nuestro cuerpo es importantísimo,  los nutrientes que aportamos a nuestro organismo son imprescindibles, para que  funcionen  mejor nuestros huesos, músculos, etc., la dieta Mediterránea así como la Japonesa son de las mejores del mundo, lo importante es comer de todo sin excesos y muy variado .       


































*METODOLOGIA*


EL ENTRENAMIENTO

Debemos practicar la pedagogía del éxito, repetir técnicas que nos salen con fluidez, de esta manera nos sentiremos satisfechos.

La iniciación de un entrenamiento tiene que ser progresivo, en cuanto a la intensidad del mismo.

-Trabajo Físico, empezaremos un calentamiento muy suave y progresivo, con trabajos de de interval-training, con carreras de muy despacio a muy deprisa, seguidamente realizaremos ejercicios enfocados a todas las partes del cuerpo, desde la cabeza a los pies, dirigido principalmente a la movilidad articular y sobretodo hacer muchos estiramientos para poder movilizar esas articulaciones que con el tiempo tienen artrosis o artritis.
Acabaremos con ejercicios de calma relajados, con estiramientos, para que las articulaciones vuelvan a su estado original., o con ejercicios respiratorios.     

-Trabajo Técnico, realizaremos repeticiones de técnicas de Kihon y combinaciones varias, tanto de Posiciones, como de Defensas, como de
Ataques de Puño y Pierna, hay que evitar técnicas que requieran una movilidad muy grande o desplazamientos largos, simplemente hay que pensar en la edad que tenemos.

Lo que si sería conveniente que el enfoque del entrenamiento sería  que en las técnicas realizadas, tengan una aplicación practica, así como un beneficio para la salud para la persona de edad, cuando has hecho un trabajo y ves que el resultado es practico y beneficioso que te mueves con más agilidad, con menos dolores motiva para seguir practicando.

-Trabajo de Katas, es tan necesario como conveniente, pues desarrollas tus facultades tanto físicas como mentales, físicas ejercitando la velocidad, la fuerza, la potencia, el Kime, la respiración, así como las técnicas propias del Karate, pues en ellas se encierra todo el saber que los Maestros nos han transmitido a través de los años y mental, pues tienes que memorizar el camino con sus respectivas técnicas, la concentración, la expectativa, la sensación final, siempre atento. 

-Trabajos de Kumite,  para mi consideraría 6 puntos importantes y son Distancia, Velocidad, Reacción, Anticipación, Control, Ataque y Defensa. Para nuestra edad el trabajo de Kumite lo enfocaría más de efectividad, que de competición, pues no cabe duda que debido al envejecimiento hemos perdido la velocidad, necesaria para competir, nos centraremos en lo efectivo, ¿Cómo? , aprovechando nuestra propia energía al máximo, en un combate los músculos se tensan, intentar relajarlos y solo contraer cuando sea necesario, realizar pocas técnicas pero efectivas, para así de esta manera no cansarnos demasiado, yo particularmente realizaría más trabajos de Kihon Kumite (asalto convencional de estudio), Bunkai Kumite (aplicación del Kata), Yakosoku Kumite (asalto de estudio convencional entrelazado).      


























*DISCURSIÓN*


En los últimos años, el aumento de la esperanza de vida está propiciando la aparición de actividades, aparatos, medicamentos e incluso aplicaciones (apps) que tratan de mejorar la calidad de vida de las personas mayores. En este sentido, un estudio reciente destaca la práctica de actividad física como medio de alcanzar un envejecimiento saludable (Garatachea y Lucía, 2013).  Por otro lado, es habitual oír que el karate es una forma de vida y que puede ser practicado tanto por pequeños como por mayores. De hecho, los grandes maestros han practicado karate durante toda su vida y nos han impresionado con sus demostraciones de flexibilidad, potencia, equilibrio y agilidad. Sin embargo, pocos estudios científicos han estudiado los posibles efectos de la práctica del karate sobre la salud y el bienestar en la tercera edad.

Hace unos meses se publicó un estudio (Jansen & Dahmen-Zimmer, 2012) en el que participaron personas entre 67 y 93 años que vivían en una residencia para ancianos. Los investigadores dividieron a los residentes en 4 grupos y cada grupo realizó unas 16 sesiones de una hora de un tipo de entrenamiento: físico, cognitivo, karate y no-entrenamiento. Los resultados mostraron que el grupo que practicó karate mejoró significativamente su bienestar emocional, por encima de los otros 3 grupos. Sin embargo, ninguno de los 4 grupos consiguió mejoras en las funciones cognitivas, posiblemente debido a la breve duración del tratamiento. Estos resultados sugieren que la práctica de karate podría prescribirse para mantener y mejorar la salud psicológica de personas con edades avanzadas.
Mientras muchas empresas diseñan aparatos, videojuegos y aplicaciones para móvil, tratando de mantener las capacidades cognitivas de las personas mayores, parece que estamos olvidando la posibilidad de utilizar un arte centenario que podría frenar el deterioro neuronal propio del envejecimiento. Además, el karate tiene la ventaja de trabajar al mismo tiempo las capacidades físicas y las cognitivas. Por ejemplo, se podría mejorar el equilibrio con un ejercicio de kihon, la memoria con un kata o la reacción a estímulos visuales a través del kumite (utilizando protecciones adecuadas para evitar lesiones). ¿Os imagináis a un grupo de octogenarios realizando el kata tensho en un parque? Estarían trabajando simultáneamente respiración, tonificación muscular, control postural, equilibrio, memoria motriz,…
Desde lo que yo conozco, existen bastantes gimnasios y clubes con karatecas mayores de 60 años, que son integrados en un grupo de adultos. Pero, además, si se desarrollasen programas específicos para la tercera edad, se podría abrir un campo laboral para el profesorado de karate y dar cabida a personas que no se atreven a entrenar con compañeros más jóvenes. Este programa debería adaptarse a ese colectivo, trabajando específicamente aquellos aspectos más vinculados con la salud física como el equilibrio, la flexibilidad, la resistencia cardiovascular o la fuerza, y al mismo tiempo mejorar los procesos cognitivos a través actividades que impliquen reacción a estímulos, memoria motriz, toma de decisiones, etc.

























*CONCLUSIONES*

El KARATE tiene efectos antienvejecimiento, algunos estudios muestran como personas ancianas que han practicado KARATE a lo largo de su vida tienen los vasos sanguíneos más flexibles, mantienen al máximo la capacidad motriz y la articular.
Estudios recientes llevados a cabo por psiconeurólogos muestran que el KARATE puede tener grandes efectos en la prevención de enfermedades neurodegenerativas como el Alzeimer. La dinámica del KARATE que incluye el trabajo corporal con numerosos movimientos coordinados y que nos obligan a mejorar el equilibrio provoca un crecimiento de las conexiones entre las neuronas, de este modo se fortalecen las redes neuronales del cerebelo, los ganglios básales y el hábeas callosum lo que implica una revitalización de la memoria y un incremento de la capacidad para organizar información nueva. El entrenamiento en el tatami es fundamental para conservar la memoria y repara las conexiones cerebrales debilitadas con la edad, sobre todo a partir de los 50 años cuando empieza un lentificación generalizada que afecta a casi todo lo que podamos hacer, desde los tiempos de reacción a la rapidez con que aprendemos o recordamos. Esto es debido a que nuestro cuerpo se vuelve menos eficaz en la repartición de nutrientes al cerebro y una de las mejores ayudas para mejorar esto y evitar que el problema aumente es ponerse el karategui.

El KARATE es mucho más que un deporte, no sólo por su origen sino por los beneficiosos efectos a nivel educativo, social y sanitario que aporta. El
KARATE es una excelente herramienta para el cuidado de nuestro cuerpo y nuestra mente, su práctica regular puede transformar completamente nuestra vida.
En conclusión, podemos recomendar la práctica de karate en personas mayores como medio para mejorar su calidad de vida a nivel físico, psicológico y social.








*BIBLIOGRAFIA*

-Maestro Kenei Mabuni.

-Natalia Cifuentes, Licenciada en Pedagogía y Educación Física. (Beneficios de la practica del Karate en Adultos).

-Fernando Martin MIllana, CN. 7º Dan (El Karate en la tercera edad).

-Garatachea, N. & Lucia, A. (2013). Genes, physical fitness and ageing. Ageing Res Rev,12(1): 90-102.
-Jansen, P. & Dahmen-Zimmer, K. (2012). Effects of cognitive, motor, and karate training on cognitive functioning and emocional well-being of elderly people. Frontiers in Psychology, 3, Article 40.
-Amador Cernuda, Profesor Dr. Psicólogo de FEK.


jueves, 30 de abril de 2015


ENHORABUENA!!!... a estos cuatro karatekas que han tenido el coraje de llegar a conseguir una meta que muchos persiguen pero que pocos consiguen. Enhorabuena por su tesón, constancia y entrega para conseguir este galardón (cinturon negro) como premio por seguir el "DO" en el bello arte de la mano vacía.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Los efectos de la competición en los niños

Los efectos de la competición en los niños




Por Koncha Pinós- Pey
En septiembre los padres volvemos a la carrera contrarreloj de libros, libretas, mochilas, lápices, batas ... Algunos investigadores afirman que el estrés y la competición tienen una cara positiva, llegando a asegurar que los alumnos que compiten entre sí sacan mejores notas.Pero ya sabemos por propia experiencia vital de tener éxito en los exámenes no quiere decir que hayamos aprendido algo de lo dicho en clase.
De hecho, los investigadores han descubierto que la cooperación y el altruismo son una herramienta mucho más efectiva que la competición, probablemente porque ésta genera altos niveles de ansiedad y rompe el arco de la motivación a medio y largo plazo. 
La competición ha llevado al engaño en el ámbito profesional a deportistas de élite. Someternos continuamente a esta alta presión lo único que hace es deshumanizar nuestro proceso de aprendizaje. Si seguimos utilizando la herramienta de la presión como elemento motivador, no nos debe sorprender que haya violencia en las escuelas.
Por otra parte, también las expectativas negativas de los padres, en términos de competitividad, ansiedad y estrés, influyen en los niños.Todos conocemos a padres que presionan a sus hijos para que obtengan los mejores resultados académicos, entren en el equipo de fútbol en el que ellos no pudieron entrar, vayan a tal universidad o estudien una carrera para obtener un trabajo bien pagado. Algunos padres tienen un gran "ego" con el que envuelven las notas de sus hijos. Los mismos que acaban llevando a sus hijos a la sala de espera del psicólogo con diagnóstico de estrés severo.
Ahora que comienza el curso y estamos tan llenos de buenos propósitos, podríamos nutrir a nuestros niños con el bálsamo de la autonomía y la confianza, dejar que sus propias habilidades se desarrollen en lugar de llevarlos continuamente en el escenario de la competición académica.
Si de vez tensar la cuerda acabamos obteniendo el fracaso escolar, no nos sorprendamos. Carl Honoré ya nos lo advirtió en su libro Bajo presión del peligro del exceso de exigencia, del perfeccionismo, y nos invitó a "elogio de la calma", mucha calma, muchísima, para no tener miedo al "uno mismo "y poder autoeducar sin tener que recurrir a tanto libro de autoayuda.
Vivimos en una sociedad TDAH.
Los padres tenemos miedo a la responsabilidad de educar. Nos resulta más fácil dejar a nuestros hijos en manos de otros para que los eduquen, cada vez a una edad más temprana. La sobreprotección es el enemigo de la autonomía. La agenda de nuestros hijos está llena antes de que inicien el curso escolar, sin preguntar previamente a ellos qué les gustaría hacer este curso que empieza.
La formulación educativa que estamos instaurando conduce netamente en el camino de la ansiedad, el miedo y la búsqueda de situaciones que desafíen a la autoridad: drogas, violencia, sexo precoz.
Muchos niños y jóvenes sufren desórdenes y trastornos psicológicos; y el índice de suicidio entre los adolescentes lamentablemente ha crecido. En Inglaterra cada media hora un adolescente intenta suicidarse. En nuestro país también, sólo que las estadísticas no se publican para no crear alarma social. La infancia feliz está "en peligro de extinción". Gastamos más que nunca en nuestros hijos pero lo hemos burocratizado tanto que no funciona.
El niño no puede más con esta híperdemanda que hacen los padres, abuelos, profesores, y por eso no les queda otro camino que "volver hiperactivos". El TDAH es una pandemia en los países del primer mundo, pero no en la infancia sólo ... Vivimos en una sociedad TDAH.Una sociedad deprimida, suicida, violenta e injusta que presiona los unos contra los otros.
Para que un niño juegue no necesita un juguete de marca, ni ser un "bebé Dior" para ir vestido. Esta sofisticación no es más que ignorante arrogancia de una generación que no tuvo objetos materiales pero que fue más feliz. Creemos que los niños sabrán más si tienen tecnología, si hacen clases de ruso y ballet, pero los niños son sólo niños y sólo quieren jugar.
Parte del problema es que los padres no han superado el complejo de Peter Pan, no quieren ser padres, y se visten como adolescentes aunque pasan de los 40 Nos interesa educar o que nuestros hijos sean nuestros amigos? Estoy viendo a mi consulta padres con doctorados que se dejan dominar por niños de 9 años. Confundimos la autoestima con el respeto a los padres.
La autoestima no hace mejores estudiantes, ni tampoco aumenta las posibilidades de encontrar trabajo, ni erradica la violencia de género.No es necesario subordinar tanto a los niños; demasiado elogios y ponerlo todo tan fácil puede hacer que no puedan afrontar las dificultades ... o que lleguen a convencerse de que "no tiene por qué esforzarse." La perseverancia es una de las cualidades que debemos recuperar.
Modelo finlandés
El modelo finlandés e islandés mantienen a raya a los burócratas ya los padres ambiciosos, permitiendo que los niños se responsabilicen de sus necesidades y sean más felices y responsables a largo plazo.Menos deberes, menos horas en clase, autoevaluación, múltiples inteligencias. Maria Montessori ya nos habló de la importancia de la autonomía y la libertad en el proceso de aprendizaje. Necesitamos mejor formación para los profesores y también para los padres. Lo más importante es que el niño tenga "pasión por el aprendizaje" y no se sienta presionado a ser lo que otros quieren.
Ahora que empieza el nuevo curso, intentamos mantener el equilibrio con los niños, confiamos en ellos y en nosotros mismos. Damos un pequeño paso, reduciendo por ejemplo un 20% nuestras agendas y las de los niños, seleccionando y volviendo una y otra vez en el centro de nosotros mismos y dedicando un tiempo cada semana crear calma mental.
Autora: Koncha Pinós- Pey
Fuente: www.yogaenred.com

jueves, 25 de julio de 2013

Karate en la tercera edad

Karate en la tercera edad

En los últimos años, el aumento de la esperanza de vida está propiciando la aparición de actividades, aparatos, medicamentos e incluso aplicaciones (apps) que tratan de mejorar la calidad de vida de las personas mayores. En este sentido, un estudio reciente destaca la práctica de actividad física como medio de alcanzar un envejecimiento saludable (Garatachea y Lucía, 2013).  Por otro lado, es habitual oír que el karate es una forma de vida y que puede ser practicado tanto por pequeños como por mayores. De hecho, los grandes maestros han practicado karate durante toda su vida y nos han impresionado con sus demostraciones de flexibilidad, potencia, equilibrio y agilidad. Sin embargo, pocos estudios científicos han estudiado los posibles efectos de la práctica del karate sobre la salud y el bienestar en la tercera edad.
Gracias a José Mª Rodríguez (Chefo) por el dibujo.
Gracias a José Mª Rodríguez (Chefo) por el dibujo.
Hace unos meses se publicó un estudio (Jansen & Dahmen-Zimmer, 2012) en el que participaron personas entre 67 y 93 años que vivían en una residencia para ancianos. Los investigadores dividieron a los residentes en 4 grupos y cada grupo realizó unas 16 sesiones de una hora de un tipo de entrenamiento: físico, cognitivo, karate y no-entrenamiento. Los resultados mostraron que el grupo que practicó karate mejoró significativamente su bienestar emocional, por encima de los otros 3 grupos. Sin embargo, ninguno de los 4 grupos consiguió mejoras en las funciones cognitivas, posiblemente debido a la breve duración del tratamiento. Estos resultados sugieren que la práctica de karate podría prescribirse para mantener y mejorar la salud psicológica de personas con edades avanzadas.
Mientras muchas empresas diseñan aparatos, videojuegos y aplicaciones para móvil, tratando de mantener las capacidades cognitivas de las personas mayores, parece que estamos olvidando la posibilidad de utilizar un arte centenario que podría frenar el deterioro neuronal propio del envejecimiento. Además, el karate tiene la ventaja de trabajar al mismo tiempo las capacidades físicas y las cognitivas. Por ejemplo, se podría mejorar el equilibrio con un ejercicio de kihon, la memoria con un kata o la reacción a estímulos visuales a través del kumite (utilizando protecciones adecuadas para evitar lesiones). ¿Os imagináis a un grupo de octogenarios realizando el kata tensho en un parque? Estarían trabajando simultáneamente respiración, tonificación muscular, control postural, equilibrio, memoria motriz,…
Desde lo que yo conozco, existen bastantes gimnasios y clubes con karatecas mayores de 60 años, que son integrados en un grupo de adultos. Pero, además, si se desarrollasen programas específicos para la tercera edad, se podría abrir un campo laboral para el profesorado de karate y dar cabida a personas que no se atreven a entrenar con compañeros más jóvenes. Este programa debería adaptarse a ese colectivo, trabajando específicamente aquellos aspectos más vinculados con la salud física como el equilibrio, la flexibilidad, la resistencia cardiovascular o la fuerza, y al mismo tiempo mejorar los procesos cognitivos a través actividades que impliquen reacción a estímulos, memoria motriz, toma de decisiones, etc.
En conclusión, podemos recomendar la práctica de karate en personas mayores como medio para mejorar su calidad de vida a nivel físico, psicológico y social.
Referencias:
Garatachea, N. & Lucia, A. (2013). Genes, physical fitness and ageing. Ageing Res Rev,12(1): 90-102.
Jansen, P. & Dahmen-Zimmer, K. (2012). Effects of cognitive, motor, and karate training on cognitive functioning and emocional well-being of elderly people. Frontiers in Psychology, 3, Article 40.

viernes, 19 de julio de 2013

EL KARATE AUMENTA LA AUTOESTIMA EN LOS NIÑOS


El karate aumenta autoestima en niños
El karate aumenta la seguridad y autoestima en los niños, es ideal para evitar el bullying y fortalece todo el cuerpo, manifestó la psicóloga, Karla Montero Ricalde.
En entrevista para Punto Medio, dijo que son muchas las razones por las que una persona se acerca a mirar en el mundo del karate, las más comunes entre otras podrían ser: "Defensa Personal, condición física, educación mental, y mejora de la coordinación.
'Pero si ha elegido el karate para pelearse en un ring, creo que ha hecho una elección equivocada, porque el karate es totalmente otra cosa, es introducirse en la vía del conocerse a si mismo', precisó.
Recordó que en el mundo del Karate no hay edad, aunque para los más jóvencitos la edad idónea para que empiecen a aprender las enseñanzas es de 6 años, e incluso en ocasiones hasta los 4 años.
Enfatizó en que los médicos aconsejan el inicio de la práctica de un deporte a una edad temprana, por el desarrollo psicomotriz.


Además, dijo es un hecho comprobado que también los más mayores ganan en agilidad y su concentración mejora con la practica.
Uno de las razones más importantes para tener éxito en el karate es una actitud correcta hacia su dojo (lugar de entrenamiento), hacia las normas y sobre todo hacia su Maestro.
-Para alcanzar una meta que valga la pena se necesita dedicación y constancia, bien sea para aprender en el instituto o estudiar cualquier carrera en la universidad, y de igual forma en el estudio de un arte marcial-
Montero Ricalde dijo que la sensación de seguridad, y de hecho 'la persona aprende a cuidarse y defenderse, hace que el menor mejore en todos los aspectos, en la escuela, familia y amigos'.
Más allá del combate, el karate aporta las mejores herramientas para que un niño sea en el futuro, un hombre seguro de sí mismo, destacó la psicóloga.-David Rosales Pérez.

Fuente: wwwmx/.larevista.com.noticias

Doshu Moriteru Ueshiba



"La grandeza del águila
no reside en demostrar
su fuerza en el vuelo,
sino en realizar este
como el de un gorrión".

domingo, 2 de junio de 2013

ENTREVISTA AL MAESTRO DEOGRACIAS MEDINA EN LA REVISTA DE ARTES MARCIALES DOKKODO






    




La nueva revista digital sobre artes marciales DOKKODO, abre su primer número en portada con una entrevista a nuestro apreciado maestro Deogracias Medina.





Esta entrevista se efectuó en Granada, en un curso impartido por el maestro Deogracias Medina Delgado, en diciembre de 2012 en Gójar, Granada. El maestro Deogracias tuvo la amabilidad de atendernos tras una mañana intensa de práctica donde se estudió la riqueza y aplicaciones del kata Shisochin, de la rama de Nahate. Deogracias Medina es ante todo, y sin duda, un buen profesor, transmite con vehemencia y paciencia, comunica su pasión por el Karate y su admiración por el maestro Mabuni. Durante la entrevista el recuerdo de su maestro, Yoshiho Hirota, lo emociona, sus palabras expresan cariño y sincera gratitud. El relato de aquellos tiempos hacen comprender al interlocutor que el maestro Deogracias formó parte de algo grande, de un capítulo de oro del Karate español, donde los japoneses recién llegados no claudicaban ni transigían, pese a estar en un país occidental, intentaban trasladar el entrenamiento de la era Showa, un Karate exigente hasta el extremo, una forma de entrenar que forjaba espíritus templados como el acero. El maestro no reniega de esta época, nos revela que aquella etapa significó la construcción de los cimientos de su Karate.

La tradición, la competición, la presencia de las influencias diversas en el estilo Shito Ryu, el Karate okinawense frente al japonés... de todo esto opinará el maestro Deogracias en las líneas que siguen. Pero la práctica, la enseñanza, y una vida entera dedicada al Karate tal vez aporte más preguntas, inquietudes y metas que respuestas definitivas. Al fin y al cabo, el maestro demuestra haber estado cerca de las fuentes: la única verdad segura es la práctica diaria, el Budo. O como decía el maestro Kenwa Mabuni Kaisho:

...en mi pequeño barco, rumbo a la isla del Budo, me entretengo remando...

El viaje consiste en el camino mismo, gracias Deogracias, por transmitirlo con el ejemplo.


Antes de conocer al maestro Mabuni, usted estudió con el maestro Yoshiho Hirota ¿Cómo recuerda su período de formación en aquella época?. 

En aquella época había llegado a España una generación de maestros japoneses universitarios muy jóvenes (el maestro Yoshiho Hirota tenía en ese momento 23 años). El Karate que practicaban era muy duro, fuerte, tal y como ellos habían aprendido en la universidad. No solo entren´ con Hirota Sensei, también con el maestro Kozo Mizoguchi, con el maestro Yoshihito Sakai y con el maestro Sukui. Recuerdo de aquellos tiempos la dureza de los entrenamientos: estaban basados en el kihon, de una repetición tras otra. El trabajo por parejas constaba de ippon, sanbon kumite... muchísimas repeticiones y con contacto muy fuerte. Había días que te sentabas y no podías apoyar los brazos en la mesa. El kumite era "sin guantillas" había control a la cara, pero al final eran inevitables los accidentes. Consistía en un trabajo muy lineal, tanto en desplazamientos como en las técnicas; muy japonés. Apenas existía el concepto de bunkai: todo consistía en kihon, kata y kumite. Yo entrenaba de lunes a viernes practicando con varios maestros a la vez. También practicaba los sábados, algunos de ellos llegábamos a entrenar cuatro horas, sobre todo si se acercaba algún campeonato. Para estos maestros estaba claro, las clases debían ser duras, de esta manera se conseguía un cuerpo y una mente más fuerte. Aunque he de decir que con aquellos entrenamientos se asentaron las bases de mi Karate. En aquella época no existía la diferencia entre Karate de competición y tradicional; fíjate: los practicantes de Taekwondo competían con nosotros.


¿El Taekwondo y el Karate participaban mezclado en los mismos campeonatos?. 

Sí, al principio sí.


Usted fue competidor, ¿siempre estuvo presente una mentalidad tradicional en su entrenamiento o eso vino después?. ¿Se pueden conjugar las dos cosas?.

Al principio, evidentemente, yo tenía 20 años, yo quería competir, quería participar en campeonatos, probarme a mi mismo y ganar. Los retos iban sucediéndose poco a poco, como conseguir el cinturón negro, más adelante me propuse ser campeón de Cataluña, luego de España... El entrenamiento era duro y la competición me animaba a seguir. En aquellos tiempos no pensaba que hubiera diferencia alguna entre el Karate de competición y el tradicional. Más adelante, tu Karate evoluciona contigo, no siempre tienes 20 años.



Entrenó por tanto con numerosos maestros, pese a ello, ¿siempre consideró a Yoshiho Hirota como su maestro?. 

Sí, pese a tener 23 años como dije antes, el maestro Hirota había aprendido Karate en la Universidad de Sofía de Tokyo. Tenía grandes dotes físicas y venía de practicar ese Karate tan directo del que hablamos antes y también aprendimos con él un Karate muy duro. Guardo un gran recuerdo de los maestros japoneses que mencioné antes pero no sólo aprendí del maestro Hirota técnicas de Karate, también fue un maestro espiritual.


¿Era estilo Shito Ryu?.

No, él practicaba en Japón Shingi Kai.


Es una escuela poco conocida, ¿aún quedan representantes en España de ella?. 

No creo, sé que en Costa Rica existen practicantes, además, naturalmente, de Japón.


¿Conoció al maestro Mabuni a través del maestro Hirota?. ¿Cómo fue el primer encuentro con el maestro Mabuni?. ¿Cómo ha sido estudiar con él?.

Cuando el maestro Mabuni llegó a España en el año 1980 nos quedamos asombrados. Hirota Sensei lo tuvo claro, siempre fue muy fiel a su maestro en Japón, pero cuando conoció al maestro Mabuni decidió cambiar. Hasta que tuvimos contacto con el método Mabuni, ni siquiera tenía conciencia de que existiera ese "método". Las escuelas de Karate se diferenciaban por los katas. Pero cuando conocimos el "Método Mabuni" no creíamos lo que veíamos: las cinco formas de defensa: (Uke no Go Genri) la aplicación de las técnicas por dentro o por fuera, los principios de acción y reacción (Uke no Henka)... Vimos que aquello estaba a años luz. Tras esto, entrené con el maestro Mabuni cada vez que venía a Europa. Es una persona muy especial y entreñable, un tesoro vivo del Karate.


Más adelante usted tuvo que asumir la dirección del estilo Dento Shito Ryu en España... Una de las características principales de Shito Ryu es que es el estilo perteneciente a una familia: la familia Mabuni. ¿Cómo fue asumir esa responsabilidad?. 

No tengo claro si yo soy un representante o un vínculo del maestro Mabuni. Cuando formamos la asociacion Dento Shito Ryu España para mi era fundamental que quería que Mabuni Soke viniera a España a enseñar. Yo he buscado lo mejor para mí, para mi Karate, y procurar preservar con toda la fidelidad y pulcritud el Karate que Mabuni Soke me ha enseñado. Al venir a Andalucía, y a través de Pedro Pinar, estrechamos el vínculo con la Dento Shito Ryu, con el maestro Hidetoshi Nakahashi y trayendo al Maestro Mabuni a España, siendo el año 2001 cuando vino por primera vez a Sevilla.


Son conocidas a priori las diferencias entre la mentalidad de entrenamiento de Okinawa y Japón ¿Cuál es su opinión al respecto?.

En Japón se analiza y explica el movimiento metódicamente, son gente muy técnica y exacta. Observas efectuar una técnica al maestro Mizoguchi y ves que es la perfección técnica absoluta. Es lógico, por tanto, que en los Campeonatos del Mundo de Karate, los japoneses sigan arrasando en katas. Es normal, por ello, que quieran mantener un acercamiento muy técnico al Karate. Por otro lado los okinawenses realizan un trabajo más de endurecimiento físico-técnico buscando la aplicación efectiva de la técnica, pero eso no quiere decir que sea menos técnico . En esto yo opino que se debe mantener la técnica (yo competí en katas mucho tiempo) pero sin olvidar la efectividad.


¿Podemos los occidentales “entender” el Karate?.

Depende de la persona, hay occidentales que practican un excelente Karate. Pero en mi caso sólo he entrenado con maestros japoneses, creo que cuando practico Karate me siento japonés, creo que ellos me han inculcado su manera de pensar. Durante el resto del día soy un español más, pero cuando practico quedo imbuido de la manera de ver el Karate de ellos. Yo... tengo el Karate muy presente en el día a día de mi vida, intento estudiar e investigar la esencia de los katas... el Karate envuelve mi vida y manera de ser.





¿Considera necesario el uso del makiwara y el endurecimiento de las armas naturales para el practicante?.

Mira, si en la actualidad se entrenara como yo lo hice tendría tres o cuatro alumnos. Como dije antes, el Karate que hice en mi juventud forjó unas sólidas raíces, pero hoy pienso que los objetivos de los practicantes han cambiado respecto a mi generación. Es correcto que el Karate vaya evolucionando igual que otras cosas. Yo he sido un asiduo del makiwara, pero hoy dia no todo el mundo esta dispuesto hacer este tipo de trabajo, por cual debe ser una decisión de cada persona. ¿Todo el mundo debe practicar igual? Antiguamente se hacía así. Pero el Karate tiene muchas cosas que ofrecer a cualquier persona de nuestra sociedad. Yo tengo alumnos desde los 5 años hasta (si no me equivoco) los casi 60 años de ambos sexos y cualquier condición. Pienso que cada uno adapta el Karate a sus necesidades, en cuanto a los niños, puedo ver niños que no se adaptan en otras actividades o deportes de equipo aquí encuentran una actividad que se adapta perfectamente a sus necesidades, con el Karate ganan en seguridad, no compiten con nadie, sino consigo mismos. Todo depende de lo que busques.


Es sabido el mayor énfasis que se hace en Japón respecto al kihon: ¿Hasta qué punto es importante el purismo en la técnica?. ¿Puede obstruir la espontaneidad en el combate real?.

Una vez el maestro Mabuni Kenei preguntó a un grupo de cinturones negros, cuartos, quintos y sextos danes qué era para ellos el Karate, muchos dieron su respuesta: el karate era una filosofía, un camino de vida, defensa personal, una fuente de salud... Una vez que contestaron el maestro contestó: el Karate es eficacia. Los japoneses estructuraron las técnicas, la progresión en el aprendizaje de las mismas. En Okinawa la transmisión era más personal, se enseñaban los katas, y el alumno iba interiorizando la enseñanza.


En Karatedo: Mi camino, Funakoshi comenta que el maestro Azato apenas le corregía, le pedía que repitiera una y otra vez el mismo kata sin apenas darle explicaciones.

Exacto, era una enseñanza más directa y el progreso dependía de la capacidad de aprendizaje del alumno.


Quisiera ahondar en un aspecto diferente al origen okinawense de Shito Ryu; el estilo Shito Ryu alberga tres líneas del Karate de Okinawa: Shuri, Naha y Tomari, pero a su vez existen otras líneas de influencia... Grulla Blanca de Fukien... Saiko Fujita... ¿Qué importancia tuvo la influencia de Saiko Fujita en el estilo?. 

No hay datos concluyentes sobre Saiko Fujita, es sabido que el Maestro Kenwa Mabuni tuvo una amistad cercana con Saiko Fujita. Kenwa Mabuni fue como un “agujero negro” dentro del Karate, absorbió todo lo que pudo aprender, no es de extrañar que aprendiera técnicas de Saiko Fujita. Pero no ha quedado muy claro qué.


De hecho en el libro Karatedo Nyumon, en el epílogo, el Maestro Kenei Mabuni, dice literalmente que su padre aprendióJu Jutsu con Saiko Fujita. Muchos piensan que el estudio de los kyusho fue aprendido de Fujita.

Es posible, pero no olvidemos como se ha publicado, que Mabuni era uno de los poseedores de una de los dos copias únicas del Bubishi, y que son estudios que pertenecían al Karate de Okinawa desde antiguo. Es posible que Fujita aportara una “confirmación” sobre la efectividad de los kyusho, pero todo esto son teorías, hay polémica al respecto y pocas cosas claras. El maestro Mabuni nunca ha hablado de esto.


El legado del Shurite, Nahate, Tomarite, Grulla Blanca de Fukien... El acervo técnico es amplísimo ¿es posible abarcar todo el estilo?.

He oído muchas observaciones sobre ese aspecto de Shito Ryu, si quieres que te diga la verdad: ojalá tuviese 20 años y supiera el Karate que ahora sé. Pero si pudiera, le dedicaría una vida entera a cada kata. Yo podría realizarte ahora mismo  todos los katas de nuestro estilo... pero ¿dominar? No domino ninguno, como digo, cada kata exige una vida entera. Aunque... por otro lado, conocer los katas, en la variedad que existe en Shito RyuShuri, Tomari, Naha, los katas de Go Kenki, los katas de Kenwa Mabuni... ofrecen una riqueza que alberga toda la defensa personal, en los katas están todas las posibilidades. Como dije antes, Kenwa Mabuni Sensei absorvió todo lo que pudo, algo nada común en su época, y ese legado no se puede perder.


Para alguien como usted que lleva tantos años de práctica, enseñanza y entrenamiento... ¿existen “secretos” en el Karate (un tipo de enseñanza superior) o la excelencia consiste en pulir y eliminar lo innecesario?.

Es cierto lo que dicen los maestros cuando aconsejan: “No hables, hazlo, más adelante comprenderás”. De diez alumnos que tenga un maestro, algunos avanzan o comprenden antes, otros después, algunos disciernen enseguida, otros no comprenden nunca. Ese es el camino, mantener un cuerpo fuerte, y estudiar las técnicas según nuestra capacidad de discernimiento, para no usar nunca el Karate claro, el objetivo es desarrollar nuestro Karate para no tener que emplearlo nunca, no obstante no debemos olvidar que la práctica continua del Karate nos lleva hacia la superación y la mejora de la persona y no tanto a una búsqueda físico-técnica y realista, con los año debemos llevar nuestro Karate de lo  físico a lo mental y de lo  mental a lo espiritual.





¿Podríamos decir que la enseñanza japonesa es más metodológica y analítica que la okinawensa?.

Sin duda. La metodología japonesa convierte el movimiento, la técnica en una figura ideal a la que debes aproximarte. En Okinawa, el alumno practicaba y debía comprender según su nivel de descernimiento, por otro lado, debía adaptar el Karate a sus características.


¿Eso explica las diferencias en los katas?.

Evidentemente! Los maestros adaptaban los katas a su manera de entender y características físicas, eso se puede ver con las múltiples variables katas “PASSAI” que hay actualmente, los maestros no podían imaginar que el Karate tendría la evolución de hoy día y que un señor en el siglo XXI iba a practicar su kata.


Para terminar: por lo que se puede ver, el Karate actual está divergiendo en dos tendencias: aquellas que intentan volver a las raíces okinawensas, previas a la II Guerra Mundial y el olimpismo ¿con cual se queda usted?.

Como dije antes, la competición no es mala, exige autosacrificio y buscar metas, el Karate es lo suficientemente rico como para satisfacer las aspiraciones de muchas personas. En mi caso intento mantener y transmitir lo mejor que puedo lo que el maestro Mabuni me ha enseñado. Kenwa Mabuni creó una escuela de Karate donde vertió todo lo que aprendió de sus maestros. Nosotros sólo podemos seguir transmitiendo sus enseñanzas y seguir investigando lo que él hizo, para que este legado llegue en las mejores condiciones a futuras generaciones.


En estos momentos se plantea la cuestión de la sucesión en Dento Shito Ryu... ¿Qué futuro se vislumbra?.

El Karate cambia y mejora en tu interior, estudiándolo y adaptándolo a tus características, pero al no poseer la experiencia de los grandes maestros, como Kenwa Mabuni, debemos volver siempre a las raíces y buscar en ellas.


Entiendo.

No se sabe, Dios dirá. Hay que seguir entrenando y practicando. Mi objetivo es seguir preservando lo que Mabuni sensei me ha enseñado, debemos preocuparnos por el momento presente.


BREVÍSIMOS APUNTES HISTÓRICOS SOBRE EL ESTILO SHITO RYU KARATEDO.


La familia Mabuni había estado desde tiempos inmemoriales al servicio de los reyes de las Ryu Kyu, Kenwa Mabuni, nació el 14 de Noviembre de 1889, en la ciudad de Shuri, en el seno una familia de guerreros (Bushi, o Peichin en el dialecto de Okinawa: el Uchinaguchi).

>Pese al peso que tuvo el maestro Yasutsune Anko Itosu en la fomación de Kenwa Mabuni, el primer maestro que tuvo fue un sirviente de la familia, su nombre era Matayoshi, aunque de este período apenas tenemos información. El joven muchacho deseaba mejorar su salud, al parecer frágil, y asemejarse a las generaciones anteriores de su apellido familiar. Uno de los ancestros más famosos fue Oni Oshiro (de apodo “el Demonio”), terrible guerrero del siglo XV. A los 13 años de edad, fue recomendado y presentado para poder estudiar con el maestro Itosu.

Kenwa Mabuni permaneció con su maestro durante muchos años, aprendiendo gran número dekatas. El joven aprendiz demostró desde el principio unas dotes destacadas, algo que marcaría desde entonces su Karate: su facilidad para el aprendizaje de los katas. Tal era su pasión por aprender y entrenar que, según su propio hijo, Mabuni Kenei, no faltó ni un solo día al entrenamiento, ni siquiera un día en el que hubo un ciclón.

Al conseguir un trabajo como profesor sustituto en Naha, la formación del maestro Mabuni se enriquece con la estrecha amistad que traba con el maestro Miyagi Chojun, fundador del estilo Goju Ryu.   Gracias al maestro Miyagi, Mabuni consigue ser aceptado por el maestro Kanryo Higaonna y se le aconseja entrar en la escuela de policía de Okinawa. En esta etapa, Mabuni estudia Judo, y gracias a su trabajo de policía, que le fuerza a desplazarse por toda la isla, llega a conocer a diversos maestros, que le enseñan Kobudo y otros katas de Karate. Uno de ellos fue Seisho Aragaki, misterioso maestro apodado “el Gato” que había estudiado en China, tal y como había hecho su maestro Higaonna.

En 1924, Mabuni ya era un conocido experto, reconocido en toda la isla. Construye un dojo en su casa, debido a las amistades que estableció Mabuni en su carrera, su dojo se erige en verdadero lugar de reunión y epicentro del intercambio de experiencias, técnicas, katas, y enseñanzas de diversos maestros que acuden a intercambiar sus conocimientos. Por ese dojo pasaron verdaderas leyendas del Karate clásico de Okinawa, como el citado Chojun Miyagi, Juhatsu Kyoda (alumo de Higaonna y fundador de la Toon Ryu), Choki Motobu (llamado “Saru”“el mono” reputado peleador callejero), Chomo Hanashiro y Ketsu Yabu (viejos maestros de una generación anterior, que habían entrenado incluso con el legendario Sokon Matsumura) y Chosin Chibana, el que sería fundador de la Kobayashi Shorin Ryu.

Fue en esa época en la que apareció un curioso maestro, Wu Xian Hui, (llamado Go Kenki por los okinawenses) maestro de Bái Hè Quán, o boxeo de la Grulla Blanca (Hukutsuru Ken). Las enseñanzas de Go Kenki influyeron en Mabuni de forma decisiva. Tres katas de gran riqueza técnica y de una gran pureza ligada a su origen chino: Haffa, Paiporen Nipaipo.

Al igual que numerosos maestros, Mabuni decide enseñar Karate el resto de Japón. En 1929, se traslada a la ciudad portuaria de Osaka.  En 1938 aparece el definitivo nombre del estilo de Karate que surgía de el aprendizaje con numerosos maestros de Karate y de otras artes marciales. Mabuni lo da a conocer con la publicación de un libro: Karatedo Nyumon, (Invitación al Karatedo)y el nombre elegido aunaría el primer kanji de sus principales maestros: Itosu y Higaonna, que pueden pronunciarse a su vez como “Shi” y “To” por tanto, Shito Ryu (糸東流) La Escuela de Itosu y Higaonna. 

En 1953, Kenwa Mabuni fallece a la edad de 63 años. Como sucesor del estilo de Karate que había creado queda su hijo Kenei Mabuni, actual Soke de la escuela y fiel guardián del impresionante legado que dejó su padre.

domingo, 26 de mayo de 2013

SENSEI MIZUGUCHI HIROFUMI




"En el mismo instante que una persona
 decide seguir el mismo camino (KARATE-DO) que otra,
 hay un lazo que une a esas dos personas 
haciendo que lo superfluo
se transforme en profundo
y se creen vínculos y sentimientos
que engrandecen el alma".